Más de la mitad de los niños no vacunados viven en 31 países con entornos frágiles, afectados por conflictos y vulnerables, donde los niños son presas fáciles de enfermedades prevenibles debido a las perturbaciones y a la falta de acceso a servicios de seguridad, nutrición y salud, informaron los organismos. Además, 6,5 millones de niños no completaron su tercera dosis de la vacuna DTP, necesaria para lograr la protección contra la enfermedad en la infancia y la primera niñez.
Los datos muestran además que las tasas de vacunación contra la mortal enfermedad del sarampión se estancaron, dejando a casi 35 millones de niños sin protección suficiente.
En 2023, solo el 83% de los menores de todo el mundo recibieron su primera dosis de la vacuna contra el sarampión a través de los servicios de salud de rutina, mientras que el número de niños que recibieron su segunda dosis aumentó modestamente con respecto al año anterior, alcanzando al 74%.
Estas cifras no alcanzan la cobertura del 95% necesaria para prevenir brotes, evitar enfermedades y muertes innecesarias y lograr los objetivos de eliminación del sarampión.En los últimos cinco años, los brotes de sarampión afectaron a 103 países, donde viven aproximadamente tres cuartas partes de los lactantes del mundo. La baja cobertura vacunal (80% o menos) fue un factor importante. Por el contrario, 91 países con una fuerte cobertura vacunal contra el sarampión no experimentaron brotes.
"Los brotes de sarampión son el canario en la mina de carbón, exponiendo y aprovechando las lagunas en la inmunización y afectan primero a los más vulnerables", dice el director general de la OMS. Tedros Adhanom Ghebreyesus.