Por Dr. René de la Torre Alcívar.
El distanciamiento evidente entre el señor Presidente de la República, y la señora Vicepresidenta, es un pleito que complica la marcha democrática del país y las próximas elecciones presidenciales.
Los reclamos permanentes e impertinentes que los Asambleístas Correistas mantienen, para que el ex Presidente Rafael Correa regrese al país, no dejan trabajar a la Asamblea Legislativa.
La polémica que el señor Presidente de la Asamblea y el Presidente de la República mantienen, no prestigian las altas funciones que representan.
Todas esas polémicas complican lo difícil y complejos problemas que vivimos. Esas polémicas se agudizan por la infidelidad que los actores políticos se alejan de la verdad permanentemente (Thomas Merton).
Y los más débiles de la sociedad, son los que sufren las consecuencias, no hay trabajo, la desocupación aumenta, en los hospitales no hay medicina. Los vacunadores imponen las reglas, y las ciudades y las calles se tiñen de sangre. Hay que luchar para que el país no se paralice, hay que ponerles coto a las luchas intestinas. Los pleitos y las luchas se saben dónde comienzan, pero no donde terminan.
En el país hay gente decente, pero el miedo los paraliza. La indiferencia anda suelta, es verdad que muchos cumplen sus deberes, y como sucedía en el pasado, pagan los diezmos de la ruda y del anís, pero eluden cumplir los deberes que impone la Justicia. Hay que luchar permanentemente para derrotar las injusticias que vive el pueblo ecuatoriano.
No podemos permitir que haya una Justicia lenta que solo atiende a “padrinos poderosos”.
La Corte Constitucional, el 25 de octubre de 2023, dispuso que el Banco Central pague las indemnizaciones correspondientes a treinta y tres ex empleados del Banco Central de Guayaquil, que vienen reclamando sus derechos por más de diez años. La sentencia no se cumple. El Juez de instancia que debe cumplir la sentencia, con moras y demoras, no cumple el fallo de la Corte Constitucional.