Según dicha revista científica, investigadores de la Universidad de Navarra han descubierto que el consumo de café se podría asociar a un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama a largo plazo tras la menopausia.
En el estudio han participado 10812 mujeres del proyecto: Seguimiento Universidad de Navarra,SUN,quienes proporcionaron información sobre sus hábitos de vida, ejercicio físico, historial médico y frecuencia de consumo de 136 alimentos, entre los que se incluía el café.Los científicos actualizaron periódicamente su estado de salud, donde se incluía el estado pre o postmenopáusico y el historial familiar de cáncer de mama. Estas mujeres, libres de la enfermedad al inicio del estudio, fueron evaluadas cada dos años durante una media de 10, tiempo en el que se confirmaron 101 casos nuevos de cáncer de mama, anota la publicación.
Andrea Romanos-Nanclares, investigadora predoctoral que cuenta con una ayuda de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para el desarrollo de su tesis en la Universidad de Navarra, explica que las participantes se dividieron al inicio en dos grupos: aquellas que consumían más de una taza de café al día y aquellas que consumían 1 taza o menos. “Los resultados de esta investigación no han encontrado una asociación entre el consumo de café y el riesgo de cáncer de mama a nivel global. Sin embargo, encontramos que el consumo de más de una taza de café al día se asociaba a un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas”.
Los datos apuntan a que el motivo parece no ser la cafeína (de hecho, también tiene efecto beneficioso el café descafeinado), sino otros componentes minoritarios como ácidos fenólicos (polifenoles), diterpenos o ácidos clorogénicos, entre otros. “Estas sustancias siempre están presentes en el café, en diferentes proporciones en función de la variedad del café y su preparación, y han demostrado tener efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antitumorales”, explica Cristina Sánchez Quesada, investigadora de la Universidad de Jaén y primera autora del estudio.
Los resultados de este estudio confirman algunas observaciones realizadas en otras investigaciones en las que el mayor consumo de café se asoció a un menor riesgo de cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas.
Estefanía Toledo, coordinadora del estudio, resalta la “importancia de realizar más investigaciones en esta materia que incluyan un número mayor de mujeres para poder confirmar estos resultados”. Aun así, las conclusiones ahora publicadas apoyan las propuestas de incluir el café como parte de patrones alimentarios globales saludables.