DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
18 DE FEBRERO DE 1979
Contra viento y marea
FUERA DE COMBATE
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
El Tribunal Supremo Electoral acaba de dejar fuera de combate y en forma definitiva a políticos jóvenes que se aprestaban para para participar, por primera vez, en las elecciones parlamentarias del próximo 29 de abril, como candidatos a diputados nacionales y provinciales para integrar la Cámara Nacional de Representantes.
Ese Organismo, además de quitarles la personería jurídica que habían logrado para ser reconocidos como partidos políticos, sus candidatos afiliado están prohibidos de afiliarse a otras organizaciones políticas y en consecuencia se les negó el derecho que está determinado en la Constitución Política que dice que los ciudadanos tienen el derecho de elegir y ser elegidos.
La cuestión es muy sencilla, el organismo electoral actúa parcializado y respondiendo a oscuros intereses de grupos de poder económico y político y no al interés general de la sociedad ecuatoriana. Esa impresión se tuvo cuando admitió las presiones de algunos partidos políticos para la postergación de las elecciones y con ello poner en peligro el restablecimiento del orden constitucional. Sin embargo, pese a este aplazamiento de los comicios, esos partidos no han logrado internamente ponerse de acuerdo. Sigue la pugna y pugilatos internos y no sería imposible que intenten nuevamente pedir otra ampliación hasta conseguir su propósito.
La marginación de candidatos demuestra la actitud parcializada de quienes forman el tribunal y con esa actitud, corremos el riesgo de que las elecciones tengan mas escollos y escamoteos. La ciudadanía está cansada de maniobreros y corruptos que han medrado del poder militar.
Los ecuatorianos confiábamos que este cuestionado Tribunal Supremo Electoral, pese a todo, siente las bases y garantías que permitan el feliz regreso de la democratización de la república. Tenemos la esperanza aún que ese Organismo se someta lealmente a la voluntad popular y que en un marco de absoluta imparcialidad, tolerancia y buena conducta y probidad política contribuya para que las diversas tendencias ideológicas del país tengan cauce efectivo para lograr que las garantías constitucionales sean para todos.
Si no lo hacen en su seno seguirá cultivándose el germen de la discordia y desunión entre ecuatorianos. Actúan mal y se teme que en los próximos días procedan a negar a otros partidos políticos de reciente creación, el derecho que tienen de contar con el financiamiento estatal para que, con los dineros del pueblo, fortalezcan su estructura y se cumpla la oferta de las Fuerzas Armadas de devolver el poder usurpado a los civiles para lo que, en primer lugar, es necesario que los partidos políticos sean fuerzas sólidas y bien organizadas.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
11 DE FEBRERO DE 1979
Contra viento y marea
LAS FIGURAS PÚBLICAS Y LA TELEVISIÓN
Javier Simancas C.(Juan de la Luna S.)*
Una ventaja que tiene la televisión sobre la radio es la imagen. En las actuales circunstancias políticas que vive el país y en víspera de las elecciones de la segunda vuelta y de los parlamentarios de la Cámara Nacional de Representantes, es trascendental el papel de la televisión. Gracias a la pantalla chica los telespectadores tienen la oportunidad de conocer a los personajes políticos y civiles que están en funciones públicas. Por la televisión estos personajes además tienen la ventaja de afianzar su carrera política o en su defecto dedicarse a otra actividad, debido lamentablemente a que este medio también es sido mortal para sepultar sus aspiraciones.
Los personajes se muestran tal como son. Para el espectador unos aparecen con una imagen de engreídos, modestos, inteligentes; otros cínicos, audaces, severos, tímidos, grotescos, agresivos, es decir, la TV los muestra o refleja tal como son; permite describir su personalidad, puesto que la cámara capta los mínimos detalles y no perdona las caras y gestos.
El televidente los juzga, se adhiere a unos y rechaza otros. Parecería que les ayuda a tomar una decisión más firme si escucharan los discursos en la tarima pública. La gente madura define posiciones mientras que la juventud siente un vacío. Estos últimos tienen razón porque unos han dicho mentiras y otros verdades; pero lo que más rechazan son las discusiones intrascendentes, la charlatanería propia del mentiroso y demagogo y quizá lo más grave la falta de inteligencia para abordar y resolver los problemas candentes del país.
Ese vacío que siente más en la juventud cuando observan a las figuras políticas que han pasado por la televisión. Los entrevistados o los spot de tv jamás han abordado los problemas de los jóvenes y si lo han hecho ha sido de una manera superficial.
La gente madura si bien han escogido del mal menor el menos malo, también se siente frustrada e insatisfecha por la falta de definición en aquellos asuntos de interés colectivo como fuentes de trabajo, problemas económicos, sociales, mejores salarios, etc.
El papel de la televisión ha sido trascendental para desenmascarar a los políticos.Lo mismo se puede decir de los medios impresos que han difundido entrevistas y opiniones. En Ecuador como parte del cambio la TV y los periódicos ya no se contentan con la presentación del entrevistado que está dispuesto a decir lo que le conviene sino que van más allá, rebuscan en el fondo la verdad, porque ha quedado atrás esa etapa en que el periodista era solamente el portavoz o el mensajero de lo que querían decir los interlocutores.
Otro aporte importante cumple la radio. La prensa escrita por sobre los demás medios deja el testimonio claro del acontecer de la vida de la nación, como documento histórico de fácil consulta posterior.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
8 DE FEBRERO DE 1979
Contra viento y marea
SI HABRÁ DEMOCRACIA
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
El dictador mexicano Porfirio Díaz, dijo: “ La democracia es la única forma justa y correcta de Gobierno, pero no puede ser realizada en este Continente subdesarrollado...”. Esta frase viene de cajón a nuestra actual situación si tomamos en consideración que desde que se anunció el proceso de democratización de la República hace tres años, no ha habido día, semana y mes libre de obstáculos e impedimentos para el ascenso al Poder de un gobierno civil y con un gobernante que nazca de las entrañas de la voluntad de los ecuatorianos.
En Ecuador el sistema democrático, parecería que se implanta o recupera, unas veces p or herencia y tradición política y otras por los militares que siempre han invocado como válido el sistema para usufructuar del Poder, junto con los infaltables e invisibles civiles.
El gusto por la dictadura “democrática” no es patrimonio del Ecuador sino de muchos países latinoamericanos donde están gobernando los militares. Qué no han hecho por alargar la devolución del Poder a los civiles. Chile y Argentina, Uruguay han anunciado elecciones para dentro de una década. Perú camina lentamente y anuncia sufragios para 1980; Bolivia igualmente debía tener un Presidente electo, pero sectores derechistas de las Fuerzas Armadas burlaron la voluntad popular y ahora, nuevamente se intenta rehacer lo caminado a duras penas en 1978 y tendrán elecciones en julio próximo.
En el Ecuador, decíamos, a los largo de los tres años del proceso de retorno el fantasma de golpe de Estado, del autogolpe ha sido motivo de la tertulia cotidiana y de resignación de un pueblo que siente desprecio por los actos de algunos políticos incapaces que, junto con otros grupos perfectamente identificados, mantienen la tesis de que la política básica que debe imponerse siempre en este país es el caudillo encarnado en alguna persona civil o militar, sin bandera y sin prestigio para que responda a sus intereses.
Sin embargo ni la sedición, ni el asesinato, ni la subversión, ni la aplicación de todo tipo de violencia ha logrado frustrar este objetivo. Hay una poderosa razón para ello, de ahí que todo intento ha sido vano para interrumpir el proceso en el Ecuador. Recordemos lo que ha sucedido en la República Dominicana, cuando las Fuerzas Armadas trataron de impedir el ascenso de Antonio Guzmán. fue el Presidente Carter con una llamada telefónica quien detuvo el golpe de Estado. Igual cosa sucede por América Latina cuando ha insinuado a los gobiernos de facto procuren restaurar la democracia. Esta sugerencia también ha alcanzado al Ecuador por lo que estamos completamente seguros de que el sistema democrático se restablecerá en el país, aunque esta forma de Gobierno le parece la menos apropiada a los amantes de la dictadura permanente.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
5 DE FEBRERO DE 1979
Contra viento y marea
LOS DIPUTADOS
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
Los romanos destinaron un lugar especial para los espectáculos públicos que se presentaban en el coliseo. Era conocido como Circus. que atraía a la gente para virar el espectáculo humillante para quienes participaban. En el Ecuador con mucho acierto el pueblo calificó de "circo" al lugar donde se reunían periódicamente los diputados y senadores de la República.
Hoy nos preparamos para mirar similares actos pero con la particularidad de que parte del circo lo estamos viviendo debido a los acontecimientos que protagonizan los dirigentes políticos para estructurar las listas de candidatos a diputados que quieren sentarse en un curul de la naciente Cámara Nacional de Representantes , nombre que reemplaza a lo que hace poco como Congreso Nacional.
Como van las cosas parece que no se pondrán de acuerdo entre los dirigentes que, incluso han pasado de la polémica a la agresión física, dando un pobre espectáculo que ,pone en evidencia de que la suerte de la República no está en manos de los partidos políticos. Viejos conocidos y desconocidas personalidades han estado entrando en escena para conseguir un puesto en la nómina de futuros parlamentarios. Unos han recurrido a pasarse de bando, con tal de lograr la nominación y otros se han eliminado por no convenir a los interese del país.
La grave situación de los partidos políticos y su descomposición se refleja, por citar un ejemplo, en el liberalismo. En ese partido nadie se entiende.
En la Izquierda Democrática se ha dejado de lado un status para que sean los cuadros los encargados de escoger a sus hombres y para dar paso aún grupúsculo de oportunistas que ya en anteriores ocasiones fueron derrotados.
En Concentración de Fuerzas Populares, la voz omnipotente del indiscutible jefe don Asaad Bucaram, ha frenado cualquier pretensión de las bases y sin más ha conformado la nómina con personajes que anteriormente han tenido una mediocre participación parlamentaria antes de la auto proclamación de jefe supremo del Estado, José María Velasco Ibarra. Este personaje disolvió el Congreso y quizo llamar a nuevas elecciones, pero los militares lo derrocaron y lo pusieron en un avión hacia Argentina.
Sucede lo mismo en las otras colectividades políticas con el agravante de que han tenido que acoger en su seno a personajes sin ideología y principios doctrinarios.
De acuerdo a la Constitución Política aprobada por el pueblo en enero de 1978 , el papel que le toca cumplir a la Cámara de Representantes es la de elaborar leyes y decretos, fiscalizar al Ejecutivo, pero para ello se necesita que este cuerpo legislativo este bien representado y por lo que se ve, quienes podrían ganar un curul no representan ninguna garantía para responsabilizarse de tan grande misión.
El país carece de auténticos líderes con ideología y valores humanos. Puede más el arribismo, la mediocridad, antes que el reconocimiento de aquellas figuras públicas que si tienen acogida en el corazón del pueblo que han sido marginados o han renunciado por la sucia interioridad que fomentan las organizaciones políticas..
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
1 DE FEBRERO DE 1979
Contra viento y marea
EL PETRÓLEO, UNA TENTACION
Javier Simancas C (Juan de la Luna S.)
Desde los albores de la humanidad, el petróleo fue una tentación. La Biblia cuenta que una sustancia parecida a la que hoy conocemos como brea era utilizada para curar enfermedades, para iluminar en las noches. Los babilónicos, los Cirios, los rusos emplearon el petróleo para múltiples fines, cogiéndolo de la superficie de la tierra.
En Ecuador los aborígenes utilizaban esta bituminosa sustancia para cubrir sus embarcaciones y viviendas. En la Península de Santa Elena brotaba espontáneamente hacia la superficie. Las calles de Guayaquil ya eran iluminadas con antorchas de petróleo y fue el presidente García Moreno quien trajo al primer petrolero para que explore esa riqueza del subsuelo.
En la actualidad su científico uso y los sofisticados métodos para explotarlo y refinarlo ha sido el origen de las guerras y discordias en todo el mundo y en particular en Ecuador. En todas las partes y en cualquier país que se ha visto brotar petróleo algo extraño ocurre. Los conflictos bélicos de Medio Oriente, las guerras fronterizas en África y también en estos días los hostigamientos entre países de América son porque el petróleo despierta la tentación de poseerlo.
Este recurso natural, como el oro, el platino, estaño, cobre y otros minerales, es un producto codiciado por moros y cristianos, por hombres y gobiernos. Hace pocos años nuestro territorio no despertaba interés por nada, salvo algunos productos agrícolas, pero con el descubrimiento de los yacimientos hidrocarburíferos de la Región Oriental, el país se colocó en la mira de decenas de empresas subsidiarias de las “ Siete grandes del Cartel” petrolero que han hecho del mundo una tienda que sube y baja los precios de acuerdo a sus conveniencias.
También nos colocó en la mira de nuevas pretensiones y además estamos en la codicia de los vecinos que, pese a los esfuerzos exploratorios por encontrar el recurso, no logran solventar los problemas socio-económicos y políticos de sus pueblos porque el petróleo, pese a todo el torrente de desgracias que acarrea es solución en la hora actual de todos los problemas financieros de gobiernos y personas.
El petróleo fue, es y será una tentación y la paz del mundo seguirá siendo un sueño que día a día se aleja. Confiamos que jamás nos envuelva la vorágine de sangre, destrucción y muerte y que los ecuatorianos no sigamos peleando por causas injustificadas. Hoy más que nunca, el país precisa de unidad, paz y concordia.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
28 DE ENERO DE 1079
Contra viento y marea
PERSONAJES EN LA ESCENA
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
El proceso de restauración jurídica y constitucional se parece a un drama de teatro con varias escenas, cuya pieza está interpretada por dos personajes que se disputan, en este caso, la Presidencia de la República y en donde actúan como “ extras” los candidatos parlamentarios, los vocales del Tribunal Supremo Electoral y otros que, en la mayor parte de los actos, han actuado y actúan como los chicos malos.
El pueblo es un simple espectador, pero ha mostrado su descontento, tanto por los principales actores, como porque la pieza política tiene repetidas escenas que no han logrado despertar interés.
Como todo estreno cuando se montó la obra hubo mucha inquietud hasta lograr la selección de los mejores actores. Otros se quedaron en la mitad del camino; no lograron interpretar bien su papel por lo que no pudieron conseguir el total respaldo. Al final y tras los engorrosos pulimentos que se hicieron al texto de la pieza quedaron los dos primeros personajes. La pieza en un principio estaba prevista para efectuarse en dos actos que sufrieron modificaciones. Ahora se preparan para presentarse en el acto final
El tercer acto será el 8 de abril, pero los protagonistas principales parecen que se encuentran un poco descontentos o cansados de sus actuaciones anteriores porque poco o nada han dicho de lo que contendrá la escena y se han limitado a los esporádicos pronunciamientos y nada han dicho sobre sus giras, su campaña para lograr públicos y más bien han optado por guardar un silencio que aumenta el desconcierto y la desconfianza frente a los hechos que se han orientado al boicot del penúltimo acto.
Quizá un factor que incide en la conducta de los personajes es la tragedia del nueve de diciembre o quizás la demasiada confianza del uno que se siente totalmente seguro y casi Presidente de la República, mientras que el otro, con temores y desconfianza aún no encuentra en medio que le permita aclimatarse en la escena política y guarda silencio en espera de que los espectadores comiencen a comprender que más vale algo conocido que lo nuevo por conocer, como dice el adagio popular.
En fin, el cuarto y el último acto de la escena se presentaría en agosto cuando tanto los extras y los demás personajes concurran al estreno de la pieza, en una ceremonia que sería realizada en el local del Palacio Legislativo, en donde en años anteriores, mejor dicho hace una década, se escenificó un acto similar, pero que por lo malo de la obra hubo que suspender, para entrar en un largo receso que si no hay boicoteadores de última hora puede repetirse.
Los espectadores antes de que cumplan estos últimos actos están deseosos de conocer los pormenores de la obra, es necesario que los dos personajes principales despejen el misterio hablando un lenguaje sencillo y claro, hablando con la verdad y dejando al lado aquellas manoseadas frases que buscan sensibilizar antes que convencer.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
25 DE ENERO DE 1979
Contra viento y marea
HABLEMOS CLARO
Javier Simancas C (Juan de la Luna S.)*
La agitación estudiantil reaparece en momentos inoportunos dentro de la situación política que vive el país en vísperas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y parlamentarias. Este hecho, de agravarse, sin lugar a dudas, provocará efectos nada saludables a la intención gubernamental de mantener la paz y la tranquilidad en la República para que el proceso eleccionario se desarrolle en paz, y garantías y sobre todo para que se cumpla en la forma prevista por la Institución Armada.
Similares actos ocurrieron el año pasado, así mismo, en vísperas de las elecciones de la primera vuelta y de los gobiernos municipales, cuando miles de estudiantes secundarios y universitarios rechazaron el alza de los precios y de los pasajes del transporte urbano, dejando una secuela de violencia, muerte y un ambiente de zozobra e inquietud que hizo temer que el plan de retorno constitucional se interrumpa.
Los estudiantes ahora han vuelto a las calles para rechazar el intento de elevar los precios del litro de leche, de la carne y de otros productos de primera necesidad que han sufrido un aumento escandaloso causando graves trastornos en las bajas economías de los sectores populares que perciben bajos sueldos y salarios.
La agitación estudiantil no puede convertirse en un nuevo pretexto para que sectores interesados en que las elecciones de abril se interrumpan. Frente a estos hechos le corresponde al Gobierno, que ha reiterado la intención de entregar el Poder a quien sea Presidente electo en las urnas, cortar de raíz estos nuevos intentos de violencia, intranquilidad, amparándose en los jóvenes que, confundidos en un falso ideario, los alientan para protestar, aunque sin considerar las consecuencias que esto traería. Como antes, ahora a los estudiantes, los quieren convertir en sus instrumentos que provoquen la interrupción del retorno al orden constitucional.
Le corresponde al Gobierno desmontar las intenciones antidemocráticas dando solución a la crisis económica de los sectores populares e impidiendo que la pretendida alza de los precios de los artículos vitales se convierta en una nueva arma política de los interesados, civiles e incluso militares, en el continuismo del régimen dictatorial de las Fuerzas Armadas.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
18 ENERO DE 1979
Contra viento y marea
CRISIS DE CONFIANZA
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
El General Andrés Arrata, Ministro de Defensa Nacional, ha ratificado la decisión de las Fuerzas Armadas de devolver el Poder a los civiles el próximo 10 de agosto una vez que los ecuatorianos, mediante votación directa y secreta, escojan al Presidente y Vicepresidente Constitucional y a los integrantes de la Cámara Nacional de Representantes.
Para lograr este objetivo, ha dicho el ministro es necesario el total apoyo de los civiles. Estas declaraciones vertidas por uno de los mesurados oficiales que ha tenido la Institución Armada y quien, desde que ejerce esa delicada función, ha sido uno de los más fervientes auspiciadores de la vuelta a la normalidad constitucional y que las Fuerzas Armadas se reintegren a sus específicas funciones. Por desgracia estas enunciados no son suficientes mientras no se ponga en forma definitiva a la crisis de confianza que tienen los ecuatorianos, especialmente porque no está totalmente aclarado el atentado de Abdón Calderón Muñoz.
Es cierto que este sangriento acontecimiento tampoco puede servir de estímulo para que determinados grupos políticos alimenten la esperanza de frustrar la dilatada vía de la democratización del país, porque con ella están contribuyendo a que la República se hunda más en el caos y descomposición política, social y económica que vive.
La crisis de confianza se refleja en la preocupación que sienten los ecuatorianos, unas veces por la falta de garantías y seguridad para el normal desenvolvimiento de las actividades por los abusos de autoridad que campean en toda la República y otras veces porque los actos de violencia, terrorismo afectan a la paz y la normal convivencia pacífica.
Ya algunos dirigentes han dicho que están preocupados por su vida y la de su familia. Estos están tomando sus propias medidas de seguridad ante la impotencia de quienes deben velar porque todo la colectividad esté totalmente segura y protegida.
En los meses que falta para que asuma el poder el Presidente electo, es necesario contar con las más amplias garantías, que la libertad de expresión y pensamiento, que el derecho a la información, a la libre asociación política no se convierta en el germen de la discordia entre gobernantes y gobernados y de otros males que sin duda afectarán al proceso de constitucionalización.
También se hace indispensable que los candidatos hablen al pueblo ecuatoriano y a sus electores no con el lenguaje de las promesas que utilizaron en la primera vuelta electoral, sino con la exhibición de un concreto programa de gobierno y de cómo van hacer la tan anunciada transformación social desde arriba para de esta manera superar la crisis de confianza que tenemos.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
11 DE ENERO DE 1979
Contra viento y marea
1095 DÍAS DESPUÉS
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
Hoy han transcurrido 1095 días desde que las Fuerzas Armadas decidieron devolver el poder a los civiles, previo un proceso de cuatro etapas.
Han sido días duros y difíciles para los ecuatorianos; hemos sido testigos de una violencia sin bandera política, de actos terroristas sin identificación, de presiones, persecuciones, masacres y de un crimen político, cuyas consecuencias aún se sienten porque el pueblo ecuatoriano insiste en castigar a los autores materiales e intelectuales. El experimento democrático y sus etapas ha sido tortuoso y ha ocupado más tiempo del señalado por la Institución Armada. Muchos pensaron que mediante ese plan se sentaban bases sólidas sobre las cuales el futuro del Gobierno Civil podría ejercer sus funciones, dentro de las exigencias de cambio y transformación que anhela el pueblo.
El plan no ha satisfecho este anhelo por engorroso y largo, por sus marchas y contramarchas o porque ha contribuido para burlarse de voluntad popular, sin embargo de su masiva participación en los actos electorales realizados hasta esa fecha.
Si el plan no tuvo ninguna novedad en cuanto se refiere al sistema tradicional de transferencias del Poder Militar al Poder Civil, lo más conveniente hubiera sido convocar a la tan repudiada figura de la Asamblea Constituyente.
A esta fecha ya hubiéramos contado con Presidente Constitucional de la República ya que, por más obstáculos que se hubieran presentado los parlamentarios habrían sido nombrados hasta mediados de 1977; seis meses de gestión para elaborar una nueva Carta Política, seis meses para la campaña electoral y el 10 de agosto de 1979, el nuevo Presidente Constitucional, estaría al frente de las riendas del Estado.
Los 1095 días han servido además para evidenciar la falta de consistencia de los partidos políticos. Aquellos de vieja contextura no han logrado salir de sus obsoletos moldes y aquellos hijos del resentimiento y ambición de sus dirigentes sobreviven gracias al voto de los ecuatorianos
Hemos dado una enorme vuelta: plan de retorno en cuatro etapas. La Institución Armada, al menos, por este medio, impidió que las ambiciones de grupo impongan sus propósitos antidemocráticos. Permitió, de otra parte, demostrar que cuando los ecuatorianos anhelan la paz y la reconquista de las instituciones democráticas, no existe ningún poder que lo detenga.
El pueblo ha sido paciente en aras de la convivencia nacional. Aceptó el reto y la imposición por el bien de la Patria. Ahora les toca a quienes sean los mejores representantes cristalizar esta aspiración popular esperada y anhelada desde hace ocho años.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
4 DE ENERO DE 1979
Contra viento y marea
EL TERRORISMO
Javier Simancas C. (Juan de la Luna S.)*
El terrorismo ha querido interferir en el proceso de restauración democrática valiéndose de la dinamita y el revólver.
A medida que se ha profundizado en las investigaciones sobre el atentado criminal que ha costado la vida del fundador del FRA,Abdón Calderón Muñoz, los terroristas y especialmente un testigo voluntario ha dado las pistas suficientes para determinar que los instigadores buscaban crear el desorden y el caos para impedir el acceso al poder de un Gobierno civil legítimamente escogido en las urnas.
El terrorismo ha sido un medio de actuar de los sectores de la extrema derecha y de la extrema izquierda; ambos sectores siempre se han opuesto al libre juego de la democracia, y han postulado la violencia como un medio de imponerse.
Lamentablemente, en nuestra América Latina ha habido también ejemplos de actos de violencia instigados por los gobiernos de facto; como los casos de Brasil, en donde grupos de terroristas secuestran, matan y hacen desaparecer a hombres y mujeres de pensamientos libres. En Chile los últimos descubrimientos de cadáveres maniatados y con signos de tortura y tiros de gracia, han colocado en mal predicamento al ya tan desprestigiado y autoritario régimen del General Augusto Pinochet.
El caso del señor Letelier, del General Prat determina que el terrorismo internacional ha interferido e inspirado al gobierno militar. Casos y cosas,así mismo, graves han sucedido en Uruguay, Paraguay, Argentina, Bolivia, donde el terrorismo de Estado ha sido amparado por las Instituciones Policiales.
Estamos seguros que en el Ecuador lo sucedido no comience a ser una réplica del autoritarismo y violencia del Cono Sur. El grupo de extremistas que ha venido actuando ha usado la violencia torpe y pese a ello no han logrado impedir que la paz y el anhelo de una auténtica reconciliación nacional se haga realidad.
Sus actores e instigadores deberán ser sancionados mediante una eficaz acción de la ley, y porque sobre todo es necesario descubrir a los autores intelectuales que han adoptado como arma política el terror ante la ineficacia de su acción política.
*Artículo escrito por Javier Simancas C. con el seudónimo de Juan de la Luna S.
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