El Ministerio de Educación no ha podido aún optimizar el teletrabajo en las escuelas y colegios estatales no obstante que carecen de conexión a internet. Dicha Secretaria de Estado ha informado que los profesores del magisterio fiscal están utilizando la herramienta tecnológica Teams para realizar videoconferencias, chats, guías y actividades pedagógicas;utilizar WhatsApp y otras herramientas de las redes sociales. Esperan difundir estos programas de una hora en 160 canales y más de 1000 radios del país. La producción del material audivisual se realizará en el Ministerio que produce el programa educate que se transmite en los canales de TV gratuitamente en horarios no estelares.
El internet es una solución que excluye a los más pobres de Ecuador y de todo el mundo.
De otro lado el año lectivo en el régimen Costa 2020-2021 comenzaría el 4 de mayo siempre que se haya superado la crisis sanitaria. .
A nivel global, según la ONU, hay 1370 millones los alumnos que no asisten a clases. La cifra crece cada día a medida que los centros escolares cierran para contener el contagio del COVID-19.
En América Latina, la cifra se estima en más de 156 millones, más del 95% de los alumnos, lo que “incluye a los estudiantes universitarios y de educación técnica, educación profesional, o sea, todos los niveles formales de educación”, explicó la asesora regional en Educación para la Salud y el Bienestar de la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de ese organismo, Mary Guinn Delaney.
Con el objetivo de mitigar el efecto de la interrupción de clases, muchos países se han dado a la búsqueda de soluciones de enseñanza a distancia, la mayoría de las cuales implica que el estudiante tenga en casa no sólo una computadora, sino acceso al internet. Sin embargo, esa solución no es realista porque excluye a los estudiantes más pobres.
“Ciertamente, la solución virtual podría ser parte de la respuesta, pero no podemos contar con acceso a esta respuesta mucho más allá de algunos grupos menos vulnerables o con más acceso. Y como cualquier tema de desigualdad en América Latina y el Caribe, los efectos de esta crisis van a golpear más fuerte a los grupos más vulnerables”, acotó Delaney.
La pandemia del coronavirus COVID-19 ha probado que ningún país tiene un sistema educativo preparado para este tipo de emergencias,dice la ONU.
