El 11 de diciembre de 2007 la Sala Penal determinó que el exdictador había ordenado a un militar suplantar a un fiscal a fin de allanar de manera ilegal la casa de Trinidad Becerra, esposa de Vladimiro Montesinos, un siniestro personaje que cogobernaba con Fujimori. Por este delito, Fujimori fue condenado a 6 años de prisión.
El 7 de abril de 2009 fue condenado a 25 años de prisión por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, así como también por el secuestro del periodista Gustavo Gorriti y del empresario Samuel Dyer luego del autogolpe ocurrido en 1992.
El 21 de febrero de 1993, el Consejo Supremo de Justicia Militar sentenció a 10 miembros de este grupo paramilitar a cumplir condenas de uno y 10 de cárcel. Sin embargo, el Congreso, de mayoría fujimorista, aprobó a una Ley de Amnistía que permitió salir libres a todos.
En 2009, Fujimori admitió haber entregado 15 millones de dólares a su exasesor Vladimiro Montesinos. El dinero provenía de los recursos del Estado. Por este hecho fue sentenciado a 7 años y 6 meses de cárcel.
Otra sentencia de 6 años fue por el espionaje telefónico a periodistas y políticos y la compra de Cable Canal Noticias y la línea editorial del diario Expreso. Además, se le adjudicó el delito de cohecho activo por el pago a congresistas tránsfugas en agravio del Estado.
El 8 de enero de 2015 fue sentenciado a 8 años de prisión por desviar fondos pertenecientes a las Fuerzas Armadas y el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) a fin de otorgar financiamiento a un grupo de diarios para apoyar su reelección en 1995. Sin embargo, el 16 de agosto de 2016, la Sala Permanente de la Corte Suprema decidió absolverlo de la pena impuesta