Los enfrentamientos se produjeron este jueves. Fueron protagonizados por varios grupos de narcotraficantes y delincuentes que cumplen sentencias en las cárceles y Guayaquil y Latacunga, en su intento de afianzar el control interno y externo. La violencia alcanzó tal extremo que una agente de la policía que formaba parte del pelotón que ingresó para neutralizar la violencia en el Centro de Rehabilitación Social Cotopaxi, fue violada dentro del pabellón de máxima seguridad. También habrían sufrido violencia sexual mujeres presas.
De acuerdo con los datos de la Fiscalía General en la cárcel de Latacunga fueron encontrados 14 muertos que se encuentran en el Centro Forense de Ambato, mientras que en la Penitenciaría del Litoral se identificaron 8 presidiarios muertos y 3 policías heridos.
La incontrolable violencia obligó al presidente Guillermo Lasso declarar el estado de emergencia en el sistema carcelario y lo primero que ordenó fue establecer un control militar en el perímetro de acceso a los Centros y el control policial en su interior y despedir al director general del Servicio Nacional de Atención Integral a personas Privadas de Libertad, Edmundo Moncayo y nombrar en su reemplazo al coronel en retiro, Fausto Cobo.
Lasso aseguró que las mafias que pretenden amedrentar a las fuerzas del orden y al país se equivocan. “Se equivocan si creen que este Gobierno va a actuar con la misma tibieza que los anteriores. Se equivocan si creen que nos va a temblar la mano. Ustedes serán derrotados. Vamos a usar todo el poder de la ley para imponer el Estado de Derecho y garantizar la paz y los derechos humanos”, dijo.
El nuevo director del SNAI, Fausto Cobo, afirmó que el Estado tiene que poner la fuerza necesaria para imponer el orden y el respeto de los derechos humanos.
Desde hace 15 años Ecuador carece de una política integral de rehabilitación social y el aumento de la población penitenciaria ha provocado que en las cárceles haya hacinamiento. Durante el gobierno de Lenin Moreno se declaró estado de emergencia para "proteger los derechos de las personas privadas de libertad" pero suspendió estos para ciertos presos y se dispuso que la policía y las fuerzas armadas controlen los exteriores de las cárceles.
Las cárceles han estado bajo el control interno de pandillas internas y el hacinamiento aumentó durante el gobierno de la revolución ciudadana sin embargo de la ampliación de la infraestructura física. Desde ese entonces hasta hoy ha habido al menos 277 muertos por enfrentamientos internos.
Además del hacinamiento los presidiarios se quejan que son víctimas del hostigamiento y la extorción de los guías penitenciarios y de seguridad; abuso físico y sexual y que viven en condiciones sanitarias y atención médica inadecuadas.
En la actualidad la población carcelaria supera en un 40% la capacidad total establecida por el sistema penitenciario. 10 de los 36 centros penitenciarios nacionales tienen un hacinamiento superior al 100% y otros nueve, superior al 50%. y en los 11 centros de detención de adolescentes infractores, el 40% son ocupados por adultos.
El año 2019 estallaron los más violentos enfrentamientos armados entre bandas que dejaron el saldo de unos 69 reclusos muertos. Uno pandillero fue decapitado en el Centro de Rehabilitación Social CRS – Regional Guayas. En el año 2020 estalló otra guerra de bandas en la cárcel litoral de Guayaquil y Latacunga, dejando el saldo de seis presos muertos.
QUITO.22.JUL.2021 (Agencia Ane)._ Un nuevo estallido de violencia dentro de las cárceles de Latacunga y del Litoral de Guayaquil dejó el saldo de 22 presos muertos que obligó al gobierno del presidente Lasso a declarar su primer estado de emergencia para que la fuerza pública- policía y fuerzas armadas- asuman el control penitenciario de todo el país.