Los enredos giran alrededor del borrador de un reglamento que prepara una comisión de consejeros que debía ser utilizado para seleccionar a los candidatos para designar al reemplazo del ex contralor Pablo Celi, enjuiciado y en prisión por corrupción.
El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, según la Constitución, es parte de la la Función de Transparencia y Control Social. Su responsabilidad principal es designar a las más altas autoridades de control fiscal del Estado: Fiscal General del Estado, Contralor General del Estado, Procurador General del Estado, Consejo de la Judicatura, defensores Público y del Pueblo e impulsar que la gestión pública sea transparente y combatir la corrupción.
Los ecuatorianos en la consulta popular del 2018 decidieron que los consejeros sean elegidos en sufragio libre y directo para un periodo de cuatro años. Así ocurrió y los designados por el gobierno de la revolución ciudadana fueron destituidos y el pueblo escogió a sus reemplazos.
En dicha elección los ecuatorianos se equivocaron al elegir personas carentes de probidad, buenas costumbres y virtudes morales.Como consecuencia fueron destituidos dos consejeros que ocuparon la Presidencia; incluso uno de ellos está en la cárcel y otro también defenestrado por autoproclamarse persona discapacitada para obtener prebendas fiscales. Las vacantes fueron cubiertas por aquellos que estaban como candidatos alternos y que ahora se han principalizado.
Ahora estos reeditan episodios internos alineados en bandos políticos y sobre todo por el interés de supervivencia en los cargos.
El pleito gira alrededor de la reestructuración de la comisión encargada de incorporar observaciones al reglamento para el concurso de méritos y oposición para nombrar al Contralor General del Estado. Los consejeros Sofia Almeida y David Rosero, que hacen las veces de presidenta y vicepresidente; Ibeth Estupiñán y Juan Dávalos están a favor de que se incluyan en el reglamento sugerencias de la sociedad civil, mientras que se oponen a ello los consejeros Francisco Bravo, Hernán Ulloa y María Fernanda Rivadeneira.
En los “ dimes y diretes” fue acusado el coordinador del Consejo de no convocar a sesión para que se incorporen los aportes ciudadanos y cumplir con el plazo que se había establecido; de no entregar actas y documentos para confeccionar el reglamento ni convocar a sesión para la reestructurar la comisión que se encargará de reglamentar a la selección de candidatos para Contralor.
A esto se añade que el borrador del cuestionado reglamento es confuso. Es un reglamento “precocido”, dijeron.
Antes de este conflicto interno hubo otro relacionado con la remoción del vocal del consejo de la Judicatura, Fausto Murillo, quien fue restituido en el cargo.
Fue la Asamblea Nacional la que, de otra parte, negó a los ecuatorianos una enmienda a la Constitución para iniciar el proceso de extinción y el gobierno de Guillermo Lasso está interesado en realizar una consulta popular para que el pueblo decida su extinción y apruebe que la Asamblea Nacional sea bicameral. La Cámara del Senado reemplazaría al CPCCS en las designación de autoridades de control fiscal.
QUITO.15.JUL.2021 (Agencia Ane)._ Un nuevo reglamento para designar al Contralor General del Estado provoca que los consejeros del CPCCS se enreden en un pleito que ahonda la crisis de confianza y credibilidad.