Por su parte Estados Unidos rechazó de forma tajante cualquier reconocimiento de la ONU a Nicolás Maduro como autoridad legítima de Venezuela.El embajador ante el Consejo, Michael Waltz sostuvo que Maduro está en el poder mediante elecciones “robadas” y afirmó que el régimen utiliza los beneficios de la venta de petróleo para financiar redes criminales y terroristas. Los buques petroleros sancionados constituyen una de las principales fuentes de ingresos del Gobierno venezolano y permiten sostener sus actividades narcoterroristas, reiteró.
Defendió la aplicación estricta de sanciones, incluidas las interdicciones en aguas internacionales, argumentando que de lo contrario estas medidas carecerían de efectividad. Asimismo, acusó al Gobierno venezolano de cooperar con organizaciones y actores armados extranjeros, permitiéndoles operar en su territorio.Estas acciones representan una grave amenaza para la estabilidad y la seguridad del hemisferio por lo que su gobierno continuará adoptando todas las medidas necesarias para proteger a la región y a su población.
