Una publicación del periódico digital OKDIARIO revela datos sobre esta reunión en la ciudad de Madrid en una fecha no precisada del año 2018.El pacto no prosperó porque ahora Romero Quezada se encuentra, tras su extradición, preso en la excarcel de mujeres de Quito a la espera de una audiencia en la que deberá responder por el presunto delito del secuestro de Fernando Balda, excoideario de Correa en cuyo proceso está vinculado el exmandatario y por el que encuentra prófugo viviendo en Bélgica.
La Fiscalía en este caso del secuestro de Balda encontró cartas que los agentes de la SENAIN, Raúl Chicaiza y Jéssica Falcón le enviaron a Correa informándole y pidiéndole ayuda tras la operación que se realizó en Bogotá .En una de la cartas Chicaiza le agradece por el apoyo político e institucional para defenderle por las acción -es decir, el secuestro- que fueron “ordenadas, autorizadas, controladas y financiadas” dentro de sus actividades al servicio del Estado. En otra el agente se queja de que las órdenes que dio el exmandatario para ayudarle, los funcionarios a quienes les encargó su pedido no hicieron nada.
El periódico OKDIARIO al referirse a Iglesias y Corea dice que el vicepresidente español tendrá que explicarle a la comisión del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) cuáles fueron sus relaciones con el Gobierno ecuatoriano de Rafael Correa y si ha realizado alguna gestión para ellos.Deberá explicar a los servicios de inteligencia su cena en un restaurante de la Gran Vía madrileña, en 2018, en el que pactaron una ‘hoja de ruta’ para tratar de frenar la extradición a Quito de Pablo Romero Quezada, jefe de los servicios secretos ecuatorianos entre 2012 y 2014.
Romero Quezada es una figura controvertida tanto para Iglesias como para Correa. Para el primero, su extradición podría hacer aflorar datos sobre la financiación de su partido, mientras que para el segundo podría suponer que se destapen varios episodios de corrupción que afectan al ex presidente ecuatoriano.
Iglesias también está vinculado con el llamado Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), la organización surgida en Ecuador durante el mandato de Correa y que ahora está siendo investigada por el Tribunal Supremo de Venezuela.
La ley impide que el vicepresidente del Gobierno español, Pablo Iglesias obtenga documentación reservada del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) si antes no cumplimenta un formulario de seguridad de dicho Organismo denominado ‘Declaración Personal de Seguridad’ (DPS-101). En ese formulario, dice el diario, la pregunta más crítica para Iglesias se encuentra en el punto 6.3 , donde se pide que describa la «relación con personas de países que no sean miembros de OTAN/UE o con gobiernos/servicios de inteligencia extranjeros».
Iglesias ha tenido vínculos y contratos de asesoramiento con los gobiernos de Venezuela, Irán, Ecuador entre otros.
