El préstamo fue concedido por el Banco Mundial que resolvió cobrar los intereses acumulados a partir del año 2032 y el capital durante los próximos 28 años. Con el llamado periodo de gracia Ecuador no debe pagar ninguna cuota del préstamo durante los próximos 11 años, lo cual no significa que se dejen de acumular los intereses. De acuerdo con este mecanismo los gastos financieros se van agrandando conforme el prestatario espere más tiempo para comenzar a devolver el dinero recibido.
El crédito de $500 millones es el segundo de tres operaciones de Financiamiento Programático para Políticas de Desarrollo (DPF, por sus siglas en inglés).El primero se desembolsó en junio de 2019 y el de ésta operación se ha adaptado a las necesidades que enfrenta el país como consecuencia de la pandemia.
Los $500 millones de libre disponibilidad serán destinados para que el Gobierno enfrente la crisis por la epidemia del coronavirus, elimine las barreras para el desarrollo del sector privado, apoye la recuperación económica y para promover la eficiencia del sector público y la sostenibilidad fiscal después de la crisis.
Según el Banco mundial el préstamo concedido es porque reconoce los esfuerzos del Gobierno de Ecuador para alcanzar la sostenibilidad fiscal, fortalecer la dolarización, mejorar la transparencia y la rendición de cuentas y promover una gestión responsable de la deuda pública. “Reconocemos el esfuerzo que el Gobierno de Ecuador está realizando y la necesidad de continuar con la recuperación económica a mediano plazo”, dijo la directora del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, Marianne Fay.
De otro lado el Banco Mundial ha donado $ 6 millones del Mecanismo Global de Financiamiento Concesional para ayudar a los refugiados.