Los fondos provienen del Banco Mundial y del Banco de Desarrollo de Inversiones, CAF, mientras se espera que el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario concreten sus ofertas crediticias emergentes.
El crédito del Banco Mundial de $20 millones será pagado a partir del año 2029 y a un plazo de 28. Se destinará para financiar la compra de insumos médicos y equipamiento para habilitar un mayor número de unidades de cuidados intensivos y de salas de aislamiento. Además financiará la estrategia nacional de comunicación y difusión de mensajes para que las personas adopten comportamientos que permitan mitigar la transmisión, especialmente en las poblaciones más vulnerable.
Hemos agilizado procesos para asegurar que el país pueda utilizar los recursos rápidamente y atender la emergencia sanitaria de manera adecuada. Además, hemos puesto a disposición un equipo de especialistas que brinden asistencia técnica y coordinen con las diferentes instituciones públicas para fortalecer la respuesta del sistema de salud pública del Ecuador”, explicó la directora del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, Marianne Fay.
Ecuador es uno de los primeros 25 países en el mundo, el cuarto en la región, en acceder a los recursos que el Banco Mundial destinó para mitigar los efectos de la pandemia.
El otro crédito fue concedido por el banco de desarrollo de América Latina,CAF por $50 millones. Además este organismo regional donó $400 mil para asegurar la seguridad de las personas que trabajan en la prevención, contención y atención de los pacientes de COVID-19 y las campañas de comunicación relacionadas a esta epidemia.
“Los esfuerzos de Ecuador para contener y mitigar la pandemia van en la dirección correcta, y desde CAF nos sumamos con estos aportes rápidos y oportunos que pretenden reforzar la lucha contra el coronavirus en el país desde la prevención, contención y atención sanitaria”, aseguró Luis Carranza Ugarte, presidente ejecutivo de CAF.
